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Edición de textos

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La funcionalidad de la edición en los cuadros de texto depende del editor conectado al sistema. Por el momento están disponibles tres editores, cada uno de ellos con sus ventajas e inconvenientes. Provisionalmente nos hemos decidido por uno de ellos, aunque algún desarrollo en la versión o una mejora en la implementación pueden aconsejar cambiarlo en el futuro.

Independientemente del editor, existen una serie de consejos generales y recomendaciones que deben considerarse en el momento de proceder al envío de contenidos a la página.

En primer lugar, hay que observar que la barra del editor no se activa hasta que posicionamos el cursor dentro del área de edición. Su tamaño y disposición depende del navegador que se esté utilizando.

Este es un punto importante. No debemos presuponer que todo el mundo utilice un equipo similar al nuestro. Puede tener un sistema operativo distinto, una pantalla diferente, un navegador de otro fabricante. ¿Cómo se puede bregar con este contratiempo? Pues sólo existe una solución aproximada, que es la de ponerse en el peor de los casos posibles dentro de lo razonable. Así, debemos suponer que algún visitante de la página tendrá una conexión a Internet lenta, una pantalla de resolución baja, un reducido puñado de fuentes instaladas, un equipo no demasiado potente, etc.

Si empezamos trabajando directamente con el editor, es válido el principio general de separar la tareas de mecanografiado y edición de formato, dejando esta última para el final.

Si tenemos el texto en otro formato, sea un mensaje de correo, un documento de Word, un fichero portable de acrobat o una página Web, podemos seleccionarlo, copiarlo en el portapapeles y pegarlo en el cuadro de texto sin mayores problemas.

Bien es verdad que con este procedimiento lo más probable es que arrastremos una importante cantidad de "código basura", sobre todo cuando el origen está en un documento de Word.

Pero este problema tiene fácil solución. El primer botón de la barra del editor ejecuta un limpiador de código basura. Tenemos cinco opciones de limpieza que podemos seleccionar y un botón que lanza el proceso, que puede demorar un poco dependiendo de la longitud del texto insertado.

Las opciones son:

  • Limpieza general y corrección de algunos problemas
  • Eliminar código incorrecto de Microsoft Word
  • Eliminar estilos de fuente particulares
  • Eliminar tamaños de fuente particulares
  • Eliminar colores de fuente particulares


A continuación hay tres listas desplegables para seleccionar la fuente, el tamaño y el formato. La lista de fuentes no es demasiado extensa porque se reduce a las más comunes y seguras ante un cambio de plataforma.

  • Este es un ejemplo de la fuente verdana, la que se utiliza por defecto.
  • Este es un ejemplo de la fuente tahoma, similar a la verdana pero más estrecha. Muy legible en tamaño pequeño.
  • Este es un ejemplo de la fuente arial, similar a la tahoma pero más estrecha.
  • Esta es la fuente trebuchet, una fuente elegante y no demasiado utilizada.
  • Esta es la fuente Times New Roman, una fuente compacta y muy tradicional tanto en la Web como en los periódicos.
  • Esta es una fuente Courier New, sobria y de paso fijo.
  • Esta es una fuente Georgia, elegante y descansada.
  • Esta es una fuente Impact, llamativa y compacta.
  • La fuente Windings incluye muchos símbolos útiles.

Con otras fuentes, no tenemos ninguna garantía sobre su correcta presentación en diferentes plataformas de acceso a Internet.

En la lista desplegable de tamaño tenemos siete opciones, pero sólo las cuatro primeras son realmente útiles. El tamaño por defecto es el tercero, equivalente a 12 puntos.

  • Texto de 1 de 8 puntos.
  • Texto de 2 de 10 puntos.
  • Texto de 3 de 12 puntos.
  • Texto de 4 de 14 puntos.
  • Texto de 5 de 18 puntos.
  • Texto de 6 de 24 puntos.
  • Texto de 7 de 36 puntos.

La lista deplegable de formato contiene varias marcas comunes de código HTML, las seis cabeceras y los formatos normal, dirección y formateado:

  • Cabecera 1

  • Cabecera 2

  • Cabecera 3

  • Cabecera 4

  • Cabecera 5
  • Cabecera 6
  • Normal

  • Dirección
  • Formateado

Siguen los botones de negrita, cursiva y subrayado. Estos efectos requieren una breve reflexión. La negrita se utiliza para destacar una palabra en un texto y no debe aplicarse a todo el texto, ni siquiera a párrafos y debe utilizarse sobriamente sobre oraciones completas. Una norma de estilo para la página podría ser no utilizarla más que para destacar nombres propios de personas. En lo que al estilo se refiere, más vale una norma mala que ninguna. Lo importante es la coherencia del formato de los textos a través de página.

Las cursivas se pueden utilizar para el resto de los textos a enfatizar: nombres de ciudades, títulos de libros o artículos, palabras en otros idiomas o, en el caso de las citas, frases completas.

El subrayado no se debe utilizar a menos que sea imprescindible, entre otras razones porque transmitir la falsa impresión de que señala un enlace.

Con respecto a la costumbre de utilizar mayúsculas en palabras y títulos, se debe respetar la netiqueta y no se deben utilizar en la Web. Incluso en las pocas ocasiones admitidas por la RAE se está abandonando su uso también en la imprenta. Si se desea enfatizar un texto existen sobrados recursos para ello con la fuente, la negrita, el color del texto y sus combinaciones para hacerlo. Incluso podría utilizarse el color del fondo para resaltar alguna palabra, aunque no es demasiado aconsejable.

Tenemos a continuación dos botones muy útiles en la barra, aunque no se utilizan tanto como merecen: deshacer y rehacer son operaciones muy útiles en cualquier edición.

Siguen los ajustes de posición de texto. En términos generales, debemos utilizar la alineación izquierda. Del centrado se abusa demasiado y es poco práctico en los textos fluentes característicos del Web, llegando en algunas condiciones a resultar antiestético, aunque tengan su sentido en texto impreso. La alineación derecha eventual de alguna línea, por ejemplo, en una firma o título, podría ser aceptable. La justificación es casi siempre inaceptable.

Siempre que relacionemos una lista se deben utilizar las viñetas. Si los elementos relacionados implican algún tipo de orden, la lista debe ser numerada. Se debe huir de la tentación de marcarlas manualmente con guiones o asteriscos y signos similares.

Los adentrados de párrafos pueden utilizarse para las citas y para el control de listas anidadas.

El color de la fuente se utiliza poco y es sin embargo un buen recurso de énfasis. La única restricción es que el color elegido contraste suficientemente con el color de fondo. El cambio de color de fondo debe utilizarse con mucha parsimonia. Si se quiere gritar, es preferible servirse de este efecto antes que utilizar las mayúsculas.

Otro recurso útil pero poco utilizado es la línea horizontal. Sobre todo en textos largos, la división de la lectura en secciones delimitadas por líneas estructura el texto y aligera su lectura.

Llegamos a dos botones importantes, que permiten crear un enlace e insertar una imagen. Su potencialidad recomienda un tratamiento aparte para no extender demasiado este texto.

El siguiente botón permite insertar una tabla en el texto. Una ventana emergente nos permite introducir los parámetros deseados para su creación. Esto es suficiente para el caso de tablas sencillas, pero en ciertos casos puede ser recomendable diseñar la tabla en otro programa (como por ejemplo el FrontPage) y pegarla desde allí.

El siguiente botón conmuta entre la visualización inicial "casi" wysiwyg del editor y el código HTML subyacente. Está claro que esta operación solo tiene utilidad para los conocedores de este código, aunque hay una salvedad que ya se ha explicado en el tema de envío de contenidos con relación al envío de enlaces cruzados.

El siguiente botón permite maximizar y minimizar el editor. Cuando el área de edición de texto visible sea insuficiente para trabajar cómodamente, podemos maximizar el tamaño del editor. Tras la corrección, ya antes de enviarlo, debemos regresar al estado minimizado original.

Por último, el botón de ayuda nos muestra en una ventana emergente los atajos de teclado que permiten realizar las operaciones más frecuentes.

Es posible que, en el futuro, aparezcan más botones en la barra del editor, como resultado de la instalación o activación de alguna mejora. En tal caso, incorporaremos las intrucciones pertinentes para su manejo.